Si la necesidad de salir de Buenos Aires, en el partido de Escobar se puede respirar aires holandeses. Es que Pequeña Holanda es un pedacito de Holanda en nuestro país. Se trata de una zona en la que se realizaron construcciones bajas típicas de este país bajo y se habitó por familias holandeses, quienes trabajan la tierra del lugar y prestan servicios turísticos.
La historia de Pequeña Holanda se remonta al año 1962 cuando en la Argentina se presentó una comisión de técnicos e ingenieros holandeses para recorrer la zona y establecer si era propicia para la construcción del llamado Polder, endicamento característico para tierras bajas común en Holanda.
The English version can be found in Little Holand in Buenos Aires.
Dado que la tierra era totalmente propicia, se estimaba que unas 100 familias holandesas podrían establecerse allí. Ciertos hechos económicos y políticos impidieron que este proyecto se concretara por lo que años más tarde, el proyecto pudo llevarse a cabo pero en una menor dimensión.
Pequeña Holanda tiene dos sectores muy diferenciados. Una superficie de 33 hectáreas en estado natural, como una reserva ecológica y otra parte de 10 hectáreas es la que tiene una gran intervención del hombre. El lugar es ideal para actividades educativas y deportivas. Paseos a caballo, en bicicleta y la práctica de otros deportes invitan a pasar un día diferente en contacto con la naturaleza y otra cultura.
Pequeña Holanda se ubica en Escobar y para llegar desde capital federal hay que tomar el Acceso Norte ramal Campana. Al llegar a Escobar hay que entrar y por la calle principal dirigirse hacia el Paraná de las Palmas y a 8 kilómetros a la izquierda se encuentra Pequeña Holanda con el molino de viento y carteles indicativos.
