Una de las opciones para tener en cuenta en uno de los fines de semana que se vienen de verano es una escapada a San Miguel del Monte. Hay varios motivos para elegir este lugar como destino. Es cerca de Buenos Aires, su inmensa laguna invita al descanso y a vivir la naturaleza acampando en uno de los varios campings que se recuestan al costado de la inmensidad del agua.
Llegar a “Monte” desde Buenos Aires es muy fácil y accesible desde la ciudad de Buenos Aires. Para los que tienen auto, primero hay que tomar la Av. 9 de Julio, luego la Autopista 25 de Mayo, Autopista Dellepiane, Autopista Ricchieri, y la RN 205 para luego tomar la RN 3 y llegar a destino. Son 105 kilómetros de viaje para llegar.
También se puede ir en tren saliendo desde la estación Constitución tomando el tren que va hacia Bahia Blanca.
La Combi es otra de las formas de llegar a Monte. Hay una empresa que sale desde Rodríguez Peña y Paraguay.
Uno de los atractivos de Monte es La Laguna. Es un majestuoso espejo de agua que tiene un perímetro de 14 kilómetros y unas 720 hectáreas. La profundidad no supera los 2,50mts.
La costanera está totalmente parquizada y se puede recorrer en auto, bicicleta o caminando para disfrutar del paisaje.
Se pueden practicar deportes náuticos como Windsurf, canotaje, velerismo, jet ski, natación, regatas y para aquellos amantes de la pesca se puede practicar pesca deportiva de pejerrey.
Otra alternativa para el descanso y recreación es el Paseo de Artesanos en donde se pueden encontrar productos tejidos, trabajos en madera, cerámicas y vidrios grabados. Los artesanos se encuentran ubicados sobre la explanada municipal y la plaza Adolfo Alsina los días sábados, domingos y feriados.
La Reserva Natural Siri es otro de los atractivos que tiene Monte para visitar. En ella se encontraran variedad de aves.
En cuanto a las opciones de alojamiento son varias. Van desde campings, bungalows y cabañas.
Recomendamos este destino para hacer una escapada a un lugar muy cercano de la ciudad pero que nos abstrae completamente de ella.
